Sigue dejando que tu sonrisa ilumine el mundo, al menos el mio.

Sigue dejando que tu sonrisa ilumine el mundo, al menos el mio.
Oceànica sensació.

domingo, 10 de julio de 2011

Vas per bon camí.

¿Querías que te odiara? ¿Querías caerme mal?  Pues vas por buen camino.
Ya no cruzamos ni siete palabras. Como mucho un triste hola. Eres un triste.
Horrible. Que sentimiento más horrible.
Te veo, bueno te vi. Curioso el azar, ¿verdad? Antes no coincidíamos nunca, y ahora... Me alegra, a la vez que desagrada. Porque no vale la pena. ¿ Por qué me siguen brillando tanto los ojos cuando te veo? ¿Por qué me tiemblan aun las piernas cada vez que te veo, o simplemente cuando oigo tu nombre? ¿ Por qué se me sigue saliendo el corazón por el pecho cuando cruzamos una simple mirada? ¿ Por qué tengo todavía esta estúpida taquicardia cuando te veo de lejos? ¿Por qué sigo queriendo llamar tu atención? ¿ Por qué me hago pequeña, invisible cada vez que nos cruzamos? ¿Por qué..? ¿ Por qué..? :(
No lo entiendo. Cuando creo que te olvido, siempre me aparece algún  recuerdo tuyo, cuando menos me lo espero, cuando menos falta me hace, y de nuevo, vuelvo a caer en la trampa. Creo que vivo ahí.
Y tú... Tú. Tú no puedes ya ignorarme más. A veces, ni me saludas. No sabes como duele, te lo juro. A lo mejor esto es lo normal, a lo mejor soy yo, que soy demasiado fantasiosa. Pero sigo sin poder evitar que me duela. Duele tanto. Es un dolor ta inexplicable, tan personal. No son cuchillos afilados, no es alambre de espino, es algo más. No se lo deseo a nadie.
Desde el primer momento, supe que no era posible. Pero tenia ese hilo de esperanza, esa llamita que me hacia sentirme bien, que me secaba las lágrimas por las noches, que me abrazaba cuando pensaba en ti... Bendita ignorancia.
Y ahora, sigue siendo como el primer día. Vuelvo a verte, vuelven los temblores, vuelven los nervios, vuelvo a quedarme sin voz, vuelvo a deprimirme cuando lo pienso, y vuelvo a hacerte entradas en el blog. No puedo hacer otra cosa, no tengo ya más armas.
Ahora, de verdad, si que quiero dejar de quererte. Nunca pensé que podría decir esto. No sabes lo mucho que me ha costado decirlo y aceptarlo. Pero es que no tengo ya más fuerzas. No quiero sentirme mal cuando te veo, no quiero volver a morirme de la vergüenza, no quiero... Es superior a mis fuerzas. Ya no tengo fuerzas. Siempre he pensado cosas así, pero nunca, nunca jamás, he querido olvidar lo que siento por ti. Pero ahora lo necesito. ¿Cómo lo voy a hacer? Aun no lo sé... Lo que sé es que no puedo más con esto.
¿Sabes? Recuerdo todas, todas las veces que hemos hablado. Incluso casi todos los momentos en los que hemos estado cerca. Mi mirada te buscaba... Hubiera sido tan genial, que parecería irreal. Pero, como dicen, los sueños, sueños son.
Gracias por ser tan idiota, me has hecho darme cuenta. Más vale tarde que nunca.

Gracias.

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